Defensas de sobreposiciones a pívot. Pautas y premisas defensivas. 

Cuando hablamos de crear un modelo defensivo, hablamos de pautar qué hacer en todas las situaciones. Creo que en el apartado defensivo debemos dejar claro cómo queremos hacer las cosas y dejar menos aspectos a la libertad del jugador. Tener pautas nos hace poder evaluar un resultado sabiendo quien se ha equivocado y por tanto ayudando a la corrección. En este post vamos a hablar de las defensas de las entradas o sobreposiciones a pívot, hablando de las pautas y premisas de cada modelo.

 

A nivel general podemos seguir la sobreposición al hombre o realizar un cambio defensivo, pero antes de hablar de las ventajas o inconvenientes de cada uno y de cómo realizarlas, debemos dejar claro que el modelo utilizado no tendrá nada que ver con el modelo de defensa posicional, es decir, que podemos defender de manera individual, pero cambiar en las sobreposiciones, por ejemplo. Vamos ya con la explicación de cada una.

 

En cuanto a cambiar en la sobreposición, tenemos ventajas en cuanto a alturas, ya que el jugador que viene defendiendo a la entrada sobre el pívot, prácticamente se encuentra con el pívot, así como el cierre puede llegar más cerca a una posible dejada o pisada al jugador que sobrepone. Sin embargo, este es un modelo que puede hacer que el balón deje de estar defendido durante un momento si la ayuda no llega a tiempo. Es decir, si el jugador que defiende la sobreposición llega tarde, se puede dar un 2v1 contra el cierre que haga que si el cierre suelta el balón, el pívot se gire fácilmente y si sigue defendiendo el balón permite un pase fácil a la entrada.

 

Para evitar esto, tenemos que evitar no hacer el cambio hasta que el jugador que defiende la sobreposición no llegue a la altura del pívot. De no ser así quizás sería más interesante liberar la pisada e irnos al hombre con el pívot, dejando el pase a la sobreposición (casi siempre hacia fuera) a nuestro portero y no permitiendo que el giro del pívot (casi siempre hacia dentro) le deje liberado para el disparo.

 

En cuanto a seguir al hombre las sobreposiciones a pívot, tenemos una clara ventaja en cuanto a la defensa de pívots muy dominantes, ya que el balón siempre está defendido. Podría ser una pauta muy clara contra pívots cuyo peligro está en el giro y no en su capacidad de dejar pases a las entradas.

 

Sin embargo, como todo, tiene sus inconvenientes en la defensa del jugador que entra, ya que como la defensa del jugador que sobrepone no sea buena, liberaremos muy fácil el pase a la misma. Esta defensa no debe de ser justo detrás del jugador que entra a sobreponer (en su dirección), ya que estaremos siempre en clara desventaja a nivel espacial. Esta defensa debe ser por dentro del pívot y cierre, y siempre manteniendo una distancia de seguridad que nos permita que siempre estemos entre el par ofensivo y nuestra portería. Además, al ir por dentro, incluso podríamos ayudar al cierre si el pívot intenta girarse.

 

Como veis siempre hay partes positivas y negativas y la clave es dejar la pauta clara y conseguir defender todos a lo mismo. Mejor tener una pauta mala que no tener pauta.

 

 

© 2019 Jorge Palos. Creado con Wix.com

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